Si te interesa la épica fantástica, la distopía y todo lo relacionado con el género fantástico, en mi blog hablo acerca de recursos narrativos y los ejemplifico con el género que más me apasiona :)

 

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Hoy vamos a familiarizarnos con un recurso narrativo cuyo uso se remonta a la antigua Grecia pero que ha alcanzado su mayor popularidad en estos últimos años. El nombre que se le ha dado, en inglés, es el de cliffhanger, y pronto explicaremos su origen. La traducción literal sería «el que cuelga del precipicio», y eso ya nos da un buen indicativo de para qué sirve este recurso: es el que suele utilizarse en guiones de cine o novelas para dejarnos al final de una temporada o capítulo con ganas de saber qué ocurre después, y asegurarse de que vamos a seguir viendo o leyendo la continuación. Un cliffhanger, por tanto, es un artificio narrativo mediante el cual la escena finaliza en el capítulo o serie o escena de cine en un momento de suspense, con la suficiente cantidad de conmoción como para que el espectador o lector quiera visionar el siguiente capítulo de la serie o novela. Un cliffhanger puede ser una imagen, una acción, o tal vez sólo una frase, dependiendo del medio y del tipo de historia. Lo que sí es importante es resolverlo adecuadamente, y aquí me centraré en la novela. El secreto de un buen cliffhanger radica, no solo en crearlo, sino en resolverlo a satisfacción del lector. Generar expectación y después resolverlo de una forma floja, con un deus ex machina, o sin credibilidad, no solo anula el interés de nuestro lector sino que puede arrebatarte este recurso para futuros capítulos. Mi consejo es que el nuevo capítulo que comiences no resuelva inmediatamente la intriga que has dejado en el anterior. Tómate tu tiempo para presentar el nuevo escenario, el nuevo conflicto, vuelve a enganchar al lector con otra historia. Y ahí sí, una vez garantizado que te seguirán leyendo una vez satisfecha su curiosidad por cómo terminó el capítulo anterior, resuelve el cliffhanger y continúa tu capítulo. Y no te olvides de volver a terminar tu capítulo en un punto álgido. Quieres tenerles deseando empezar el siguiente :-) ¿Y por qué nos enganchamos de este modo? Pues existe una explicación, un fenómeno psicológico denominado Efecto Zeigarnik por la psicóloga que lo estudió. Este fenómeno afirma que tenemos mayor facilidad para recordar las tareas inacabadas o interrumpidas que las que ya han sido completadas. La psicóloga Bluma Zeigarnik publicó en 1927 un estudio acerca de este fenómeno, y comprobó que las tareas interrumpidas y estructuradas eran las que los sujetos evocaban después con más fuerza. ¿Y el nombre de cliffhanger? Se dice que procede de la novela de Thomas Hardy, Un par de ojos azules, que se fue publicando en 1873 en el periódico en capítulos mensuales. En una de esas entregas, el autor dejó a su protagonista colgado literalmente de un acantilado y los lectores no supieron qué le había sucedido hasta el mes siguiente. El recurso fue muy efectivo y parece que se convirtió rápidamente en un tópico entre los autores de narrativa serial. Se utilizó tanto en la novela victoriana, como en el folletín francés o la literatura pulp americana. Después el cliffhanger fue evolucionando y saltando a otros medios como la radio, el cómic y el cine serial. De hecho, en una de las primeras series de cine mudo, Los peligros de Pauline, de 1914, en el episodio 14, la protagonista terminaba pendida de un precipicio a punto de caerse. Por último, como era de esperar, dio el salto a la televisión. Si te gusta la fantasía épica, estás de suerte. La revista Wizard hizo en 2007 un recopilatorio de los 25 mejores cliffhangers de la historia del cine y la lista la encabezaba el final de El Imperio Contraataca (episodio V de Star Wars). Después de unas batallas espectaculares con sables de luz, de la revelación impactante de Darth Vader a Luke Skywalker, resulta que el malo sigue libre y uno de los protagonistas principales (Han Solo) es congelado en carbonita y secuestrado por el malvado Boba Fett. Pero, además, la escena de la revelación (atención, spoiler) es un un cliffhanger literal: Luke Skywalker pierde una mano, descubre que el antagonista principal es su padre biológico, es tentado por el Lado Oscuro y… acaba colgado de un precipicio. Ya veremos en el siguiente episodio de Star Wars, El retorno del Jedi, cómo enfrenta esas nuevas revelaciones, salva a su amigo Han Solo y mata (o no) a su enemigo ahora que sabe que es su padre. Pincha abajo en el vídeo y disfruta del cliffhanger. La autora de esta entrada tiene dos libros de fantasía publicados; el segundo, La posada de los vientos, que mezcla fantasía, misterio y suspense lo puedes encontrar en rociodejuan.com.
17.08.2017
Rocío
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Si os gusta la literatura fantástica, la mezcla de suspense y fantasía, el realismo mágico o cualquier otro elemento que introduzca un ingrediente fuera de lo habitual, bienvenidos seáis. De lo real se puede aprender mucho, pero qué duda cabe que es muy divertido si eso mismo lo experimentamos con otros ejemplos no tan «pegados a la tierra». El otro día, surfeando por la web, encontré este vídeo en Youtube (yo le he quitado dos minutos) y decidí pasarlo a castellano y colgarlo aquí, aparte de que muy probablemente lo use en mis clases. Es una maravilla tanto para explicar tanto la curva de un relato, guión o novela (véase la imagen al final de la entrada), como la necesidad de que la tensión crezca y decrezca (incluso de que haya momentos de humor, si se trata de un texto de gran longitud) y, en el caso de una novela, para concebir cada capítulo como una mini-novela en sí, con este mismo esquema, lo cual no quiere decir que el capítulo deba terminar con el desenlace. Es más, como buen novelista deberías terminar cada capítulo con lo que se ha dado en llamar cliffhanger, literalmente «colgando del acantilado», es decir, con el clímax, que resolverás no en el primer párrafo del siguiente capítulo sino un poquito más adelante (qué mala soy) porque antes debes empezar a engancharles con el que tienes entre manos: ¿me explico? Pues de eso va el vídeo que tienes a continuación: de historias dentro de una historia, de saber dosificar la tensión dramática, de aprender de la fantasía épica :) Imagen de http://storyplot.net/2014/09/la-anatomia-de-una-historia/ La autora de esta entrada tiene dos libros de fantasía publicados; el segundo, que mezcla fantasía, misterio y suspense lo puedes encontrar en rociodejuan.com.

Escritora, autora de dos libros de relatos, uno dentro del género de la fantasía, y otro de suspense, misterio y fantasía.

 

También soy profesora de ludoescritura y correctora ortotipográfica y de estilo.

 

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