Un día, mientras hacía una búsqueda de recursos audiovisuales para mis clases de escritura creativa, encontré en Youtube el vídeo que tienes al final de esta entrada. Me pareció fantástico para ilustrar el concepto de arco narrativo, así que lo edité, eliminando un par de minutos, lo traduje a castellano y le puse voz.
Es una maravilla por dos razones: sirve tanto para explicar tanto la curva dramática de un relato, guión o novela (véase la imagen al final de este párrafo), como la necesidad de que la tensión crezca y decrezca (incluso introduciendo momentos de humor, si se trata de un texto de gran longitud).
En el caso de la novela, es especialmente útil para concebir cada capítulo como una mini-novela en sí, siguiendo este esquema. Eso sí, ten en cuenta que un buen novelista debería terminar cada capítulo con lo que se ha dado en llamar cliffhanger (literalmente «colgando del acantilado»), es decir, con el clímax. Y este lo resolverías en el siguiente capítulo para «empujar» al lector a seguir leyendo. De este recurso hablaré en la próxima entrada.
En resumen, este es el contenido del vídeo que tienes a continuación: de historias dentro de una historia y de saber dosificar la tensión dramática.


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