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28/01/2009 by Rocío de Juan Deja un comentario

Las descripciones y Chéjov

“Las descripciones de la naturaleza deben ser muy breves y venir muy a propósito. Hay que acabar con generalidades como: el sol poniente, bañándose en las ondas del mar oscurecido, derrama un fulgor de oro carmesí, o las golondrinas, rozando el agua, gorgojean jubilosas. En las descripciones de la naturaleza uno debe apoderarse de los pequeños detalles, arreglándolos de tal modo que, con los ojos cerrados, se obtenga en la mente una imagen clara. Por ejemplo, se obtendrá una imagen de una noche de luna clara si se escribe que un trozo de cristal de una botella rota brillaba como una pequeña estrella en el dique del molino (…) En la esfera emotiva, también los pequeños detalles son lo que importa (…) Lo mejor es no describir el estado emotivo de tus personajes: hay que intentar hacerlo evidente por sus acciones”.

“No he adquirido una perspectiva política, filosófica ni religiosa sobre la vida: todos los meses la cambio, y por eso tengo que limitarme a descripciones de cómo mis personajes aman, se casan, tienen hijos, hablan y mueren”

Antón Pávlovich Chéjov

Publicado en: CONSEJOS DE ALQUIMIA

13/01/2009 by Rocío de Juan 3 comentarios

Tesis sobre el cuento, Ricardo Piglia

Acabo de descubrir estas iluminadoras tesis sobre las dos historias que siempre narra un cuento. Seguro que todos extraemos buenas ideas para mejorar nuestros textos.

Tesis sobre el cuento
Los dos hilos: Análisis de las dos historias
Ricardo Piglia

I
En uno de sus cuadernos de notas, Chejov registró esta anécdota: «Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida». La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito.
Contra lo previsible y convencional (jugar-perder-suicidarse), la intriga se plantea como una paradoja. La anécdota tiende a desvincular la historia del juego y la historia del suicidio. Esa escisión es clave para definir el carácter doble de la forma del cuento.
Primera tesis: un cuento siempre cuenta dos historias.
II
El cuento clásico (Poe, Quiroga) narra en primer plano la historia 1 (el relato del juego) y construye en secreto la historia 2 (el relato del suicidio). El arte del cuentista consiste en saber cifrar la historia 2 en los intersticios de la historia 1. Un relato visible esconde un relato secreto, narrado de un modo elíptico y fragmentario.
El efecto de sorpresa se produce cuando el final de la historia secreta aparece en la superficie.
III
Cada una de las dos historias se cuenta de un modo distinto. Trabajar con dos historias quiere decir trabajar con dos sistemas diferentes de causalidad. Los mismos acontecimientos entran simultáneamente en dos lógicas narrativas antagónicas. Los elementos esenciales del cuento tienen doble función y son usados de manera distinta en cada una de las dos historias. Los puntos de cruce son el fundamento de la construcción.
IV
En «La muerte y la brújula», al comienzo del relato, un tendero se decide a publicar un libro. Ese libro está ahí porque es imprescindible en el armado de la historia secreta. ¿Cómo hacer para que un gángster como Red Scharlach esté al tanto de las complejas tradiciones judías y sea capaz de tenderle a Lönnrott una trampa mística y filosófica? El autor, Borges, le consigue ese libro para que se instruya. Al mismo tiempo utiliza la historia 1 para disimular esa función: el libro parece estar ahí por contigüidad con el asesinato de Yarmolinsky y responde a una casualidad irónica. «Uno de esos tenderos que han descubierto que cualquier hombre se resigna a comprar cualquier libro publicó una edición popular de la Historia de la secta de Hasidim.» Lo que es superfluo en una historia, es básico en la otra. El libro del tendero es un ejemplo (como el volumen de Las mil y una noches en «El Sur», como la cicatriz en «La forma de la espada») de la materia ambigua que hace funcionar la microscópica máquina narrativa de un cuento.
V
El cuento es un relato que encierra un relato secreto.
No se trata de un sentido oculto que dependa de la interpretación: el enigma no es otra cosa que una historia que se cuenta de un modo enigmático. La estrategia del relato está puesta al servicio de esa narración cifrada. ¿Cómo contar una historia mientras se está contando otra? Esa pregunta sintetiza los problemas técnicos del cuento.
Segunda tesis: la historia secreta es la clave de la forma del cuento.
VI
La versión moderna del cuento que viene de Chéjov, Katherine Mansfield, Sherwood Anderson, el Joyce de Dublineses, abandona el final sorpresivo y la estructura cerrada; trabaja la tensión entre las dos historias sin resolverla nunca. La historia secreta se cuenta de un modo cada vez más elusivo. El cuento clásico a lo Poe contaba una historia anunciando que había otra; el cuento moderno cuenta dos historias como si fueran una sola.
La teoría del iceberg de Hemingway es la primera síntesis de ese proceso de transformación: lo más importante nunca se cuenta. La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión.
VII
«El gran río de los dos corazones», uno de los relatos fundamentales de Hemingway, cifra hasta tal punto la historia 2 (los efectos de la guerra en Nick Adams), que el cuento parece la descripción trivial de una excursión de pesca. Hemingway pone toda su pericia en la narración hermética de la historia secreta. Usa con tal maestría el arte de la elipsis que logra que se note la ausencia de otro relato.
¿Qué hubiera hecho Hemingway con la anécdota de Chejov? Narrar con detalles precisos la partida y el ambiente donde se desarrolla el juego, y la técnica que usa el jugador para apostar, y el tipo de bebida que toma. No decir nunca que ese hombre se va a suicidar, pero escribir el cuento como si el lector ya lo supiera.
VIII
Kafka cuenta con claridad y sencillez la historia secreta y narra sigilosamente la historia visible hasta convertirla en algo enigmático y oscuro. Esa inversión funda lo «kafkiano».
La historia del suicidio en la anécdota de Chejov sería narrada por Kafka en primer plano y con toda naturalidad. Lo terrible estaría centrado en la partida, narrada de un modo elíptico y amenazador.
IX
Para Borges, la historia 1 es un género y la historia 2 es siempre la misma. Para atenuar o disimular la monotonía de esta historia secreta, Borges recurre a las variantes narrativas que le ofrecen los géneros. Todos los cuentos de Borges están construidos con ese procedimiento.
La historia visible, el cuento, en la anécdota de Chejov, sería contada por Borges según los estereotipos (levemente parodiados) de una tradición o de un género. Una partida de taba entre gauchos perseguidos (digamos) en los fondos de un almacén, en la llanura entrerriana, contada por un viejo soldado de la caballería de Urquiza, amigo de Hilario Ascasubi. El relato del suicidio sería una historia construida con la duplicidad y la condensación de la vida de un hombre en una escena o acto único que define su destino.
X
La variante fundamental que introdujo Borges en la historia del cuento consistió en hacer de la construcción cifrada de la historia 2 el tema del relato. Borges narra las maniobras de alguien que construye perversamente una trama secreta con los materiales de una historia visible. En «La muerte y la brújula», la historia 2 es una construcción deliberada de Scharlach. Lo mismo ocurre con Azevedo Bandeira en «El muerto», con Nolam en «Tema del traidor y del héroe».
Borges (como Poe, como Kafka) sabía transformar en anécdota los problemas de la forma de narrar.
XI
El cuento se construye para hacer aparecer artificialmente algo que estaba oculto. Reproduce la búsqueda siempre renovada de una experiencia única que nos permita ver, bajo la superficie opaca de la vida, una verdad secreta. «La visión instantánea que nos hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino en el corazón mismo de lo inmediato», decía Rimbaud.
Esa iluminación profana se ha convertido en la forma del cuento.

Extraído de Ciudad Seva

Publicado en: ALQUIMISTAS, CONSEJOS DE ALQUIMIA

08/12/2008 by Rocío de Juan 1 comentario

Donde habitan las musas (I)

Partiendo de la idea de que no creo en las musas, sino que más bien me adhiero a aquella frase de Picasso («no sé por qué, la inspiración siempre me encuentra trabajando»), he reunido aquí cuarenta y cuatro consejos extraidos de Talleres Literarios y que pueden ser una buena fuente de recursos para empezar a escribir ese relato PARA EL QUE NO SE ME OCURRE NADA.

Buena suerte y ojalá sea útil:

1- Copiar en fichas todos los finales que se nos ocurran para un relato así como sus inicios, probar todas las combinaciones posibles y elegir la más eficaz.
2- Contemplar la vida, los hechos, los sentimientos, las cosas, las palabras… con actitud de asombro, de extrañeza, y escribir a partir de las nuevas percepciones que tengamos de todo ello.
3- Inventar nuevas formas de enfocar nuestros actos cotidianos y escribir sobre ellos.
4- Mirar los objetos de nuestra casa como si pertenecieran a otro mundo y escribir sobre la nueva forma de percibirlos.
5- Inventar un mundo en el que las personas hablen con las cosas y las cosas hablen entre sí.
6- De entre todas las ideas que se agolpan en nuestra mente, apuntar una; la más simple, la más atractiva o la primera que podamos atrapar, sin preocuparnos por perder las restantes en el camino.
7- Es bueno relajarse unos minutos antes de comenzar a escribir, concentrarse en la respiración, para dejar fluir los pensamientos; coger al vuelo palabras que pasen por la mente y llevarlas a la página.
8- Se puede trabajar con listas existentes, tales como las del listín telefónico, la carta de un restaurante o la cartelera de los cines.
9- Plantearse la mayor cantidad posible de formas de soledad existentes para desarrollar en un texto la que más nos conmueva.
10- Observar lugares bucólicos y describirlos. Extraer noticias truculentas de periódicos sensacionalistas y ambientar los sucesos en dichos lugares.
11- Estar alerta cuando nos sentimos angustiados para rescatar aquellas imágenes que dan forma a la angustia.
12- Escribir sin estar pendientes del calendario, del reloj ni de lo que consigamos; simplemente, hacerlo.
13- Escribir sobre un tema, elegido a conciencia, que nos produzca la más intensa e íntima liberación.
14- Imaginar varias situaciones que ocurren en distintos lugares a la misma hora como método para contar algo desde distintos puntos de vista.
15- Repetir un mismo itinerario mental en distintas ocasiones para comparar resultados y recoger la mayor cantidad posible de material vivencial.
16- Imaginar un viaje de afuera hacia adentro y otro de adentro hacia fuera de uno mismo y escribir “durante” el viaje.
17- Planificar un viaje interior por el territorio que sea más propicio para las representaciones imaginarias.
18- Practicar el aislamiento durante un período programado de tiempo que puede ir desde un día completo hasta una semana, un mes… y anotar lo que experimentamos en ese lapso.
19- Escribir un texto a partir de la comparación de dos realidades: recuerdos, sueños, experiencias vividas, sonidos, perfumes…
20-Escribir un texto a partir de semejanzas y diferencias que resulten de compararse uno mismo con otra persona.
21- Encontrar las palabras que más placer nos produzcan o más significaciones nos provoquen para constituirlas en componentes de una imagen.
22- Apelar a nuestros sentidos diferenciando aromas, sabores, sonidos, observaciones y sensaciones táctiles de todo tipo para incluir en nuestra lista para constituir imágenes.
23- Dividir un objeto en el mayor número posible de piezas que lo componen para jugar con ellas en un texto, llamando al objeto por el nombre de algunas de esas piezas o partes.
24- Inventar situaciones, personajes, conceptos que nos permitan transgredir las funciones del lenguaje.
25- Reunir todo tipo de géneros y discursos y a partir del contraste entre dos de ellos para constituir una narración: noticias periodísticas, telegramas poemas, diálogos escuchados al pasar, etcétera.
26- Analizar todo tipo de palabras buscando la mayor cantidad de explicaciones posibles en torno a ellas nos aporta material para un texto o nos permite, directamente, constituir el texto.27- Inventar imágenes inexistentes, con mecanismos similares a los productores de frases hechas, y desplegarlas literalmente en un texto.
28- Tomar una idea conocida y asombrarse frente a ella como si nos resultara desconocida como método para conseguir material literario.
29- Coleccionar refranes de distintas procedencias para trabajar con ellos en un texto.
30- Inventar refranes y jugar con su sentido literal.
31- Prestar atención a los episodios cotidianos, y convertir cada mínimo movimiento ocurrido en un espacio común –un bar, el metro, un edificio, la playa- en un episodio capaz de desencadenar otros muchos.
32- Elegir momentos a distintas horas del día y describir todo lo que sentimos y lo que sucede a nuestro alrededor, más cerca y más lejos.
33- Inventariar palabras a partir del alfabeto y crear entre ellas un itinerario, el esqueleto de una historia.
34- Tomar todo tipo de secretos: un “secreto de familia”, un “secreto de confesión”, “el secreto de estado”, “el secreto profesional”, como motores de un texto.
35- Hurgar en nuestro mundo interior, rescatar de él algún aspecto que no nos atrevemos a expresar y ponerlo en boca de un personaje.
36- Confeccionar una lista de afirmaciones y otra de negaciones como posible material para un texto en el que se omita algo específico.
37- Invertir el mecanismo lógico: secreto/confesión, es una manera de enfrentar la ficción. En consecuencia, partir de una confesión para luego inventar el secreto.
38- Emborronar folios durante diez minutos exactos cada día. Al cabo de cada mes (y por ninguna razón antes) leer lo apuntado. Dicha lectura constituirá una grata sorpresa par su autor. Dado que escribió asociando libremente, el material acopiado será heterogéneo y muy aprovechable para ser transformado en texto literario.
39- Contar lo diferente y no lo obvio de cada día.
40- Trazarse un boceto de escritura “en ruta” y atrapar las ideas susceptibles de ser incorporadas a nuestra futura obra.
41- Recopilar anécdotas ajenas y apropiarse de algún detalle de cada una o de su totalidad.
42- Del intercambio de textos con otros escritores pueden surgir propuestas y comentarios reveladores.
43- Imitar una página del texto de un escritor consagrado y comprobar el ensamblaje de las palabras.
44- Rescatar a espontaneidad del niño. Jugar y crear con todo lo que se tiene a mano.

Publicado en: CONSEJOS DE ALQUIMIA

21/11/2008 by Rocío de Juan 5 comentarios

Literatura e introspección, Marcel Proust

«Los que producen obras geniales no son aquellos que viven en el ambiente más delicado, los que tienen la conversación más brillante, la cultura más extensa, sino aquellos que, cesando súbitamente de vivir para sí mismos, pudieron hacer su personalidad semejante a un espejo, de tal modo que su vida, por muy mediocre que fuera en el aspecto mundano e, incluso, en cierto sentido en el aspecto intelectual, se reflejará en él, pues el genio consiste en el poder reflectante y no en la calidad intrínseca del espectáculo reflejado.

>>Quien pudiera escribir un libro en que la vida quedara aclarada, la vida que vivimos en tinieblas fuera llevada a la verdad de lo que es, la vida que se falsea sin cesar fuera en fin realizada, ese escritor debería preparar su libro meticulosamente, con perpetuos reagrupamientos de fuerzas, como una ofensiva, soportarlo como una fatiga, aceptarlo como una regla, construirlo como una iglesia, seguirlo como un régimen, vencerlo como un obstáculo, conquistarlo como una amistad, sobrealimentarlo como a un niño, crearlo como a un mundo sin dejar a un lado esos misterios que probablemente sólo tienen su explicación en otros mundos y cuyo presentimiento es lo que más emociona en la vida y en el arte».

Máximas y pensamientos, Marcel Proust

Publicado en: CONSEJOS DE ALQUIMIA

15/11/2008 by Rocío de Juan Deja un comentario

19 consejos para un aspirante a escritor

19 consejos para un aspirante a escritor

1- Lo primero hes conozer vien la hortografia.

2- Cuide la concordancia, el cual son necesaria para que Vd. no caigan en aquellos errores.

3- Y nunca empiece por una conjunción.

4- Evite las repeticiones, evitando así repetir y repetir lo que ya ha repetido repetidamente.

5- Use; correctamente. Los signos: de, puntuación.

6- Trate de ser claro; no use hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las mejores ideas.

7- Imaginando, creando, planificando, un escritor no debe aparecer equivocándose, abusando de los gerundios.

8- Correcto para ser en la construcción, caer evite en transposiciones.

9- Tome el toro por las astas y no caiga en lugares comunes.

10- Si Vd. parla y escribe en castellano, O.K.

11- ¡Voto al chápiro!… creo a pies juntillas que deben evitarse las antiguallas.

12- Si algún lugar es inadecuado en la frase para poner colgado un verbo, el final de un párrafo lo es.

13- ¡Por amor del cielo!, no abuse de las exclamaciones.

14- Pone cuidado en las conjugaciones cuando escribáis.

15- No utilice nunca doble negación.

16- Es importante usar los apóstrofo’s correctamente.

17- Procurar nunca los infinitivos separar demasiado.

18- Relea siempre lo escrito, y vea si palabras.

19- Con respecto a frases fragmentadas.

Extraido de la página web: Agencia Literaria de Informes Editoriales 🙂

Publicado en: CONSEJOS DE ALQUIMIA

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