• Home
  • Sobre mí
  • Libros
  • Corrección
  • Talleres de escritura creativa
  • Instituciones
  • Blog
  • Contacto

Rocío de Juan Deja un comentario

Luchas (relato semana del sábado 21 de mayo al viernes 27 de mayo)

Reto: una historia que termine con esta frase: «y eran solo tres».

LUCHAS

Eran cuatro y observaban el cielo como si fuera a derramarse sobre sus cabezas de un momento a otro. La tormenta se anunciaba con disparos de cañón que hacían eco en el desfiladero. A duras penas conseguían calmar a sus monturas con un gesto tosco en el cuello de las bestias.
—¡No está lejos la cueva! ¡Ánimo!
El cabecilla era el único con voz capaz de hacerse oír por encima del infierno que se cernía. Sin embargo, aunque cabalgaban en fila india a paso lento con el despeñadero, más de un caballo hizo amago de tropezar, y eso les obligaba a frenar una y otra vez la marcha.
El aguacero les sorprendió a mitad de su destino, y el barro añadió otro elemento peligroso. Blasfemaron hasta quedarse sin fuerzas y entonces alguno se persignó, musitando el nombre de la mujer o de la novia. Solo el cabecilla permanecía en silencio, oteando cada risco en busca de la entrada del refugio. Llegaron al fin y se tumbaron en el suelo de la cueva.
Estaban empapados, hambrientos y doloridos. Llevaban tres días huyendo del ejército. Mesnier les había hablado de un paso seguro a través de las montañas, y lo habían seguido, aprovechando la tormenta. Nadie se abocaría a perseguirles con aquel temporal.
Mesnier, o el gabacho, como le apodaban sus compañeros, contempló a aquellos jóvenes. El mayor no alcanzaría los veinticinco años. Él casi había cumplido cuarenta. Era la segunda guerra que vivía y aún no sabía que llegaría a participar en otra más, aunque por motivos pacifistas.
Años más tarde, cuando ya había conducido por los Pirineos a muchos grupos de personas para que prosiguiesen la lucha de otro modo (ya no de modo incruento, sino con las palabras), recordaría vívidamente el paso de aquella primera vez: «todo aquel esfuerzo y eran solo tres».

Publicado en: Agenda Creativa 2016, Microrrelatos

Rocío de Juan 1 comentario

Sobrevolando (relato semana del sábado 20 de agosto al viernes 26 de agosto)

Reto: una historia que contenga estas tres palabras: CHICO-ABROCHAR-LADRIDO.

SOBREVOLANDO


—Abrochése el cinturón, caballero. —Él abrió los ojos y vio a la azafata tocándole en el hombro. Se había quedado profundamente dormido en el lapso de unos minutos. Su compañero de la izquierda le ayudó a hacer lo que le indicaban y volvió a recostarse.

—Debe estar muy cansado —comentó la señora que viajaba sentada a su derecha, junto a la ventanilla—. Llevan un rato insistiéndole.
Él volvió a abrir los ojos y la observó. Sabía que, últimamente, sus miradas solían poner nerviosa a la gente y en esta ocasión no quedó decepcionado. La metomentodo volvió la cabeza hacia la ventanilla y cesó su parloteo.
Lo malo era que se le había esfumado el sueño y, aunque parpadeó varias veces, no logró volver a convocarlo. Hacía meses que no descansaba una noche seguida, desde lo del chico. Pese a que le explicaran lo normal del fenómeno, la cuestión era que ya no había vuelto a lograrlo. Si no dormía, no hacía borrado de memoria. Y si no olvidaba, no superaría jamás la muerte de su hijo.
Fue en el mes de agosto, en el apogeo del verano. Nico tenía tres años recién cumplidos. Habían preparado una fiesta con el resto de niños de la urbanización: globos, un payaso, piscina hinchable… De repente, el perro de ellos les volvió locos con sus ladridos y, sin previo aviso, atacó al pequeño. Le mordió la cabeza y costó la fuerza de dos adultos abrirle la mandíbula para sacar al pobre niño. Falleció dos días después a causa de las heridas. Dijeron que el perro se había puesto celoso a causa de la atención que ese día en especial había generado otro miembro de la familia.
Él no lo dudó en aquellos momentos. Fue a por la pistola que guardaba en el altillo del armario y, delante de todos los invitados, sacrificó a su mascota. Alguien —nunca supo quién— le denunció.
A su izquierda, contempla al policía que le custodia en su traslado a la cárcel, y que echa una cabezadita, confiado en las esposas que él lleva. Quizá, si consiguiera recordar la risa de su hijo, todo sería diferente; daría igual dormir en su casa vacía o en la prisión. Porque ya lo dijo el poeta:
Tu risa me hace libre
me pone alas.
Soledades me quita
cárcel me arranca.

Publicado en: Agenda Creativa 2016, La posada de los vientos

Rocío de Juan Deja un comentario

Minotauro (relato semana del sábado 28 de mayo al viernes 3 de junio)

Reto: un nanorrelato de nueve palabras.





MINOTAURO

Era invencible hasta que París agitó su capa roja.

Publicado en: Agenda Creativa 2016, Microrrelatos

Rocío de Juan Deja un comentario

Los hivernios (relato semana del sábado 30 de abril al viernes 6 de mayo)

Reto: relato género infantil en dos folios inspirado en una obra de Hans Cristian Andersen



Los hivernios
(Inspirado en el título «La reina de las nieves»)

Hace muchos siglos, cuando Laponia era un reino, hubo un monarca que se desposó con una princesa del sur. La nueva soberana se mostraba muy feliz porque adoraba el invierno, y allí era más largo que en su tierra natal. Por eso formuló su deseo infantil de que aquella estación no finalizase nunca. El Espíritu del Invierno, feliz con los halagos de aquella soberana, decidió ofrecer a la real pareja un peculiar regalo de bodas, y les envió a tres de sus más fieles colaboradores, los hivernios.

Los tres magos poseían poderes y nombres que se correspondían con su misión. Se llamaban Lluvia de Nieve, Soplo de Frío y Esquirla de Hielo, y manejaban esos tres elementos a voluntad. Los hivernios no tardaron en conseguir que el invierno se instalase en Laponia de modo perpetuo.

Al principio los súbditos lapones no lamentaron aquel cambio. Las fiestas y celebraciones navideñas se prolongaron hasta marzo, y hubo nevadas, ventiscas y heladas suficientes como para patinar en los lagos en pleno agosto. Pero al comenzar el segundo año, la situación se hizo intolerable. No se podían plantar cosechas, los árboles no daban fruto, y había que talar tantos troncos para mantener encendidas las chimeneas que los bosques comenzaron a peligrar.

Los reyes lapones, protegidos en su palacio, no se daban cuenta de aquellos inconvenientes y seguían alentando la magia de los hivernios. En el exterior crecía el descontento y pronto se murmuró contra los soberanos.

Fue una joven llamada Naska la que propuso una solución: había que secuestrar a aquellas criaturas, y para entrar en palacio fingirían ser la delegación de un reino inventado. Solicitarían a los monarcas lapones la ayuda de los hivernios para construir allí un Palacio de Hielo. Una vez que tuvieran en su poder a aquellos magos les conducirían hasta la isla y les abandonarían allí.

Con paciencia, fueron haciendo los preparativos durante semanas para la farsa. La fingida delegación llegó por fin una mañana hasta las puertas del palacio de los reyes de Laponia. Naska fue presentada como la princesa de la Isla de Aine, y los monarcas la recibieron en audiencia, avergonzados de no conocer aquel lugar del que procedía tan lujosa delegación. La princesa hizo su petición a la pareja real y los soberanos se mostraron encantados de poder estrechar lazos de aquel modo, cediéndoles durante un tiempo a aquellos magos.

Todo iba saliendo según lo planeado, pero cuando ya se encontraban con los hivernios  a media jornada de su destino, estos comenzaron a recelar una trampa. Temerosos de su magia, Naska y sus compañeros les confesaron la verdad. La reacción de los hivernios, después del enojo inicial, fue más amigable de lo que esperaban. Ellos estaban hartos de provocar ventiscas y nevadas para los reyes de Laponia, y les pareció una buena oportunidad comenzar una nueva vida en aquella isla, donde podrían usar sus poderes de forma artística.

Así que los hivernios se establecieron en la isla de Aine y cubrieron pronto de nieve y hielo aquel lugar. Pero también llevaron a cabo muchas otras maravillas que aún hoy se visitan, como el Palacio de Hielo. Naska y otros más se exiliaron allí, eludiendo el enfado de los reyes lapones. Esquirla de Hielo se casó con Naska y fueron los primeros reyes de la Tierra del Hielo, que es como se ha conocido desde entonces a la isla de Aine: Iceland, o Islandia en nuestra adaptación lingüística.

Y Laponia volvió a tener sus largos inviernos, aunque nunca más eternos.

Publicado en: Agenda Creativa 2016, La posada de los vientos

Rocío de Juan Deja un comentario

El anónimo (relato semana del viernes 16 de abril al sábado 22 de abril)

Reto: Una historia narrada en segunda persona.

EL ANÓNIMO



Una mañana de sábado recibes un anónimo. En realidad, tampoco sabes con certeza que pueda estar dirigido a ti (habla de una mujer que no conoces, de una ciudad que no has visitado, de una tarde de abril que no recuerdas), pero lo han dejado en tu buzón. El sobre del anónimo no tiene remitente ni destinatario. Dentro hay una octavilla donde han formado el mensaje con palabras recortadas de una revista. Son solo cinco líneas. Memorizas las frases. Intentas buscar posibles anagramas. Lo pones sobre el cristal de la ventana y te imaginas como un inspector de policía, quizá Colombo. Decides ir al quiosco a comprar unas revistas para comparar las letras, y dedicas el resto del día a esa tarea.

Cuando llega la noche, tomas una resolución. Sales de la casa con el sobre en la mano. Te diriges a los buzones comunes y lees los nombres de los vecinos. El del quinto izquierda es un viudo jubilado como tú. Y metes dentro el anónimo sin una sombra de remordimiento. Ahora ya puedes ir a acostarte.

Publicado en: Agenda Creativa 2016, Microrrelatos

  • « Página anterior
  • 1
  • …
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • …
  • 21
  • Página siguiente »
Aviso legal - Contacto